AGRICULTORES OLVIDADOS POR EL GOBIERNO CENTRAL

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REPORTAJE
AGRICULTORES OLVIDADOS POR EL GOBIERNO CENTRAL

A una semana de iniciar el último turno de riego del 2022, más de 11 mil agricultores están preocupados por el déficit hídrico en el reservorio San Lorenzo porque a inicios de enero del 2023 no tendrían agua para regar más de 50 mil hectáreas agrícolas. El riesgo de perder la siembra es latente y constante; es así que los agricultores de las diferentes provincias de Arequipa temen por sus cultivos de papa, maíz, tomate, cebolla, y otros.
¿Problemática de los agricultores?
Actualmente, atravesamos un fenómeno meteorológico estacionario conocido como La Niña. Este es causado por la baja temperatura del Océano Pacífico por el enfriado que ejercen los vientos alisios. A diferencia del fenómeno del Niño -donde la temperatura oceánica aumenta- el agua se evapora y aumenta la carga nubosa. Teniendo en cuenta esto, las lluvias son normales entre octubre y abril. Durante ese intervalo de tiempo, se realiza la preparación del terreno, siembra, abonamiento y el deshierbe del terreno de cultivo.
Por su parte, el director de la dirección zonal 9 del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), Guillermo Gutiérrez, indicó que la temporada de lluvias debería empezar entre enero y febrero. Además, el biólogo aseguró que por esto, aún no se debe hablar de alguna sequía en Arequipa.
¿Productos de cultivo en riesgo de perderse?
El riego por secano es un tipo de irrigación que depende exclusivamente de las precipitaciones propias de esta temporada. En vista del contexto climático, los cultivos se ven afectados por la ausencia de lluvias. Los agricultores ya iniciaron con la campaña agrícola y la siembra. Ahora, el riesgo reside en la posible pérdida de lo avanzado por la falta de agua, lo que provocaría el perjuicio de recursos anteriormente utilizados y el retraso de la cosecha.
El presidente de la Junta de Usuarios de la Macro Sur, Saul Duran Estremadoyro, señala que no dejaron de sembrar; sin embargo, existe el peligro insistente de que la producción sea menor debido a la escasez del agua. Los culpables no pueden ser las nubes por no traer las lluvias. El dirigente atribuye la responsabilidad a la pobre gestión hídrica del Ejecutivo -a través de la Autoridad Nacional del Agua (ANA)- y la inestabilidad política expresada en los cambios constantes de ministros en la cartera de Agricultura y Riego.
En ese sentido, el presidente de la comisión de Agricultura del Consejo Regional de Arequipa, Elmer Pinto Cáceres, coincide con lo dicho por Durán. Sumado a ello, argumenta que las captaciones de agua no están aportando lo suficiente. Por ejemplo, la bocatoma de Punta de Bombón es la última ubicada en el río Tambo y tiene deficiencias de caudal.
“A siete kilómetros del litoral se encuentra la última captación que lleva agua a Punta de Bombón y de ahí no baja ni una sola gota de agua. La junta de usuarios del distrito demanda un caudal de 3 mil litros de agua por segundo. En este momento solo lleva la mitad, 1 500 litros por segundo para las 3 mil hectáreas que tienen los agricultores. No hay agua”, enfatizó Pinto.
En la prevención está la solución
Existen avances y desarrollos técnicos que -de haberse desarrollado con antelación- hubieran aliviado el estrés hídrico actual. Sin embargo, existen métodos ancestrales que actúan de forma complementaria e incrementan la seguridad hídrica de los hombres de campo, según el Fondo Sierra Azul.
La siembra de agua consiste en la recolección de agua de lluvia en el subsuelo, suelo y acuíferos; a través de acciones de retención, infiltración, almacenaje y regulación de agua de lluvia que circula sobre la superficie de un terreno.
La cosecha de agua es el uso del recurso hídrico captado durante el proceso de siembra del mismo. Ello a través de micro reservorios y canales de riego. Asimismo, garantiza el alimento del ganado.
Estas técnicas milenarias pretenden almacenar y distribuir el agua de manera equitativa durante tiempos de estiaje. Además, tienen la importante función de prevención, lo cual evita la incertidumbre de los agricultores y ganaderos.
En Arequipa, los esfuerzos se dan en las zonas altas de la región. En cambio, el Programa de Desarrollo Productivo Agrario Rural (Agro Rural) no tiene proyectos para apoyar a territorios de la parte baja, donde también hay escasez de agua. Según Durán, una opción viable sería la construcción de micro reservorios, pero esto aún no se da.
Según un informe del Instituto Nacional de Innovación Agraria, las condiciones actuales de los productores no favorecen el uso de la tecnología. Ellos desconocen los beneficios de la innovación agraria y la oferta existente. A comparación de otros países, afrontamos un retraso en cuanto a tecnificación.


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Arequipa · Nacional
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